La Magnífica (o Magnificat en latín) es una oración y también un canto litúrgico, propio de la religión católica, basado en los hechos descritos por el Evangelio de San Lucas (Capítulo 1, versículos del 46 al 56), antes del nacimiento de Jesús. También se puede rezar para peticiones difíciles, porque fortalece el espíritu para afrontar situaciones como enfermedades, conflictos o peligros. La Magnífica es empleada por los creyentes, con óptimos resultados, para solicitar protección (sobre sí mismos y su entorno), en contra de enfermedades, adversidad y peligro inminente.
Glorifica mi alma al Señor,
y mi espíritu se llena de gozo,
al contemplar la bondad de Dios,
mi Salvador.
Porque ha puesto la mirada en la humilde sierva suya,
y ved aquí el motivo por el que me tendrán por dichosa y feliz,
todas las generaciones.
Pues ha hecho en mi favor,
cosas grandes y maravillosas,
Él que es Todopoderoso.
Su nombre es infinitamente Santo,
y su misericordia se extiende de generación en generación,
sobre aquellos que le temen.
Extendió el brazo de su poder,
y disipó el orgullo de los soberbios,
trastornando sus designios.
Desposeyó a los poderosos;
y elevó a los humildes.
A los necesitados los llenó de bienes,
y a los ricos dejó sin cosa alguna.
Exaltó a Israel, su siervo,
acordándose de él por su gran misericordia y bondad.
Así como lo había prometido a nuestros padres,
en favor de Abraham y toda su descendencia,
por los siglos de los siglos.
Amén.